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Hemos venido trabajando en la creación de una nueva identidad corporativa, un proceso de evolución constante, con espíritu transformador en el que creamos un mundo donde alimentamos con nuestro azúcar y encendemos con nuestra energía.
Nuestra marca es la máxima herramienta de comunicación, nos distingue en el ámbito competitivo, avala la calidad y la integridad que caracterizan los productos y servicios que prestamos al mercado; abandera el espíritu de nuestra Compañía con las cualidades que nos permitirán alcanzar nuestra MEGA 2020 (Meta Estratégica Grande y Ambiciosa).
La propuesta, inspirada en los pilares de marca, buscó realzar el costado humano y sensible que en Mayagüez poseemos desde nuestros orígenes; además de adecuar nuestra imagen al salto de escala que hemos experimentado en la última década. Un código universal que acompañe y represente a una empresa líder, de proyección internacional.
El nombre “Mayagüez” guarda un legado de eficiencia, confiabilidad y experiencia. Al cual se sumó un identificador que aporta cercanía: la sonrisa, construida a partir de la morfología de la “ü”; letra que particulariza el nombre de nuestra Compañía. Un rasgo preexistente que se destaca: no sólo una letra, sino principalmente nuestra calidez. Un gesto presente en el trato hacia nuestras audiencias, que atraviesa culturas, clases, profesiones.
La forma también rescata aspectos de la geografía sinuosa del Valle de Cauca. Curvas que insinúan movimientos vivos y orgánicos que nos remiten al fluir de la energía.Respecto del color, se adoptó esta nueva paleta cromática vibrante, que connota energía y vitalidad. El naranja habla de nuestra energía y creatividad. Aporta calidez, cercanía y contemporaneidad. El rojo representa nuestra pasión. El gris plata, nuestra seriedad y compromiso con el trabajo que marcan nuestra trayectoria.
Este es un momento de cambio, un hito corporativo, con el que escribimos la historia de una empresa en evolución.
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